Lo primero es separar las yemas de las claras y guardas las claras en la nevera. Aprovecha a echar las yemas en el recipiente que vayas a utilizar para mezclar ingredientes.
En un recipiente echa la mantequilla, la leche y la crema de queso. Hay que calentarlo al baño maría para derretir bien la mantequilla. Pon una olla o cazo con agua a calentar y coloca el recipiente encima. Poco a poco se irá derritiendo y mezclando los ingredientes.
Cuando esté todo bien líquido, retira el recipiente de la olla. Ahora echa la harina de trigo y maicena tamizada. Puedes utilizar un tamizador o un colador. Échalo poco a poco para remover y mezclar bien los ingredientes con un batidor. Por último, añade las yemas de uno en uno.
En otro recipiente vamos a montar las claras a punto de nieve. Con la batidora de varillas, empieza solo batiendo las claras a velocidad media y cuando empiecen a montar, añade 1/3 parte del azúcar. Ahora puedes subir la velocidad y poco a poco echar el resto del azúcar. Estará listo cuando las claras no se muevan ni un milímetro. Tanto que si le das la vuelta al recipiente, no se cae.
Ahora hay que mezclar las claras montadas con el resto. Es mejor hacerlo poco a poco, echar 1/3 parte de las claras montadas y mezclarlo bien, para asegurarnos de que nos quede uniforme.
Prepara el molde y echa la mezcla. Colócalo dentro del otro recipiente y echa el agua caliente.
Tiempos de horneado: Precalienta el horno a 120º- Primero, hornea 20 minutos a 120º- Sube la temperatura a 150º durante 15 minutos.- Abre la puerta del horno para que salga el calor durante 10 segundos y baja la temperatura a 100º durate 40 minutos.- Apaga el horno y dejar que la tarta repose 10 minutos dentro del horno antes de sacarla.