Prepara el dashi: pon el kombu y el shiitake a cocinar en 300 ml de agua a fuego suave (sin llegar a hervir), y añade el katsuobushi al final, dejando infusionar un par de minutos antes de colar. Si usas dashi granulado, simplemente dilúyelo en 300 ml de agua caliente.
Escurre el tofu blando, dejándolo drenar al menos 20 minutos para quitar el exceso de agua.
Diluye el miso blanco en un par de cucharadas de dashi tibio hasta que quede sin grumos.
Bate el tofu blando hasta conseguir una crema fina, y luego mézclalo con el dashi, el miso diluido y la salsa de soja hasta que quede homogéneo. Ajusta el sabor a tu gusto.
Cuece los soba según el paquete, escurre y enfría bajo agua fría para cortar la cocción y quitar el almidón.
Sirve los noodles con la crema de tofu por encima, un hilo de aceite de sésamo y un poco más de soja si hace falta.